Datos prácticos

Alojamiento
Nosotros gestionamos las reservas tanto en la Selva Negra como en el Tirol con e-domizil. Tienen una política fenomenal, teléfono 900 para resolver cualquier duda desde España y un número alemán para hacerlo desde Alemania. Si te suscribes a su newsletter te hacen un descuento de 15€ en tu reserva, y otros 25€ para la siguiente reserva si valoras el alojamiento de vacaciones.

Coche de Alquiler
Lo reservamos a traves de autoeurope. Muy mal. Les pedí un par de días antes de iniciar el alquiler que me indicaran como comunicar a la compañia que no iba a necesitar una sillita de niño que había solicitado previamente, y me modificaron la reserva y el precio de la misma. El contrato de alquiler lo gestionaron con Budget y no leímos la letra pequeña, teníamos una franquicia de 1.950€ por robo/accidente y un kilometraje limitado a 1.500km. Al final, sale igual que el resto de opciones.

Tasas
En Alemania y Austria hay que pagar prácticamente por todo. Hay parquímetros en medio del campo y tornos en la montaña para ir a ver una cascada. En concreto, el tema de los parquings es increíble, no se puede aparcar gratuítamente prácticamente en ningún lado, y donde se puede, la estancia está limitada por horas (stunden). Todos los coches llevan un indicador para mostrar la hora a la que estacionas.

En Austria es obligatorio comprar una pegatina llamada vignette para circular por las autopistas. Obviamente, si no se cogen autopistas no es necesaria esta vignette.


Transporte público
Es lo mejor que tienen. Las unidades no son muy nuevas, pero pasan con mucha frecuencia y los precios son realmente buenos. Siempre hay ofertas para grupos y familias. En la Selva Negra, además, te dan la tarjeta Konus, que te permite utilizar todo el transporte público de la Selva Negra gratuítamente. En Bavaria existe la Bayern Card, similar, pero por un día. Incluye los desplazamientos a Salzburgo. Nosotros no vimos nunca un revisor, ahora bien, no quiere decir que un día no pasen...

Otros
  • En Alemania cobran una tasa por cada envase de plástico. Esta tasa (0,25€) te la devuelven cuando retornas el envase.
  • Especialmente en Alemania, es complicado pagar con tarjeta de crédito, ponen menos problemas con las de débito. A nosotros siempre se nos rompía de manera misteriosa el datáfono justo antes de pagar...
  • La eficiencia alemana es un mito: colas por todas partes, errores (siempre a favor de ellos) en las cuentas, ... Hay que revisarlo todo varias veces.
  • En algún sitio nos quedamos sin comer por llegar más tarde de las 14:00h.

23 de agosto

Cogemos el S1 para tomar nuestro vuelo de regreso a Alicante (el billete de grupo al aeropuero, 21€). Lo que más me gustó de este día fue lo que pasó nada más llegar al aeropuerto: un viajero recién llegado me vió llegar con las maletas y me pidió mi billete de tren. Yo ya no lo iba a usar más, así que se lo dí. Eso sí, tomé buena nota por si regreso a algún día a Munich ;)

22 de agosto

Hoy comenzamos el viaje de vuelta regresando a Munich. Volvemos vía Suttgart y nos damos cuenta que las obras no era una exclusiva de la Selva Negra, tardamos media hora más de lo que decía el GPS.

Por la tarde salimos a pasear por Munich. Habíamos estado en diciembre y no tiene nada que ver. El Englischer Park estaba lleno de gente, y en la pagoda había montado un chiringuito tipo Hofbrahaus pero al aire libre. Nos tomamos un par de cervezas. Si alguien quiere una copa de HB, aquí la tiene por un euro, el de fianza. En la cervecería te piden 8€.

Acabamos cenando como buenos turistas en la Hofbrahaus, especialidades muniquesas -salchichas- y cervezas de litro. Eso si, en la terraza im interior, más fresquita.

21 de agosto

En nuestro último día en la Selva Negra volvemos a Schonwald para hacer otra ruta  Desde el Weissenbacher Hohe parte una ruta de 3km hacia St Martinskapelle, y desde ahí otra circular. Decidimos ir con el coche hasta la capilla.
Al llegar nos damos cuenta que junto a la capilla está el Donauquelle (nacimiento del Danubio), y que hay múltiples rutas que parten desde aquí. El entorno, inmejorable.
Después de la ruta comemos en Kolmenhof, junto al Donauquelle. Vemos que está recomendado en muchos sitios y es con razón, mi trucha ahumada era espectacular. Bien de precio y se puede pagar con tarjeta.
Terminamos el día en St Georgen,  con la sensación de que no le hemos sacado todo el partido posible a nuestra ciudad de adopción.

20 de agosto

El monte Feldberg es la montaña más alta de la Selva Negra, y desde él es posible divisar en un día despejado los Alpes y los Vosgos. Aunque el día no ha salido precisamente despejado, decidimos ir  verlo.

Para llegar hay que ir al pueblo del mismo nombre y subir al hotel Feldberger Hof. Desde ahí hay un teleférico que te deja a una media hora andando de la cima. El precio, unos doce euros el ticket familiar sólo ida sin subida a la torre, e incluye el parking (4€). Si no dices nada te incluyen la subida a la torre, 7€ más. Con la Konus te descuentan 0,50€ por persona.

También es posible subir andando, el camino es muy fácil, con vistas espectaculares a un valle y no lleva más de una hora. Es el mismo camino que se utiliza para bajar.

Una vez arriba es posible subir a la torre,  en la base del teleférico. Según el día, puede merecer la pena por las vistas. En nuestro caso había nubes pero eran altas, había buenas vistas. También se puede ir andando hasta la cima, aunque las vistas son mejores desde la torre. Para bajar hay dos rutas, la que ya he mencionado y otra de unas cuatro horas que partiendo de la cima pasa por un lago.

Acabamos el día yendo a ver el lago Schluchsee, el más grande de la Selva Negra. Dejamos el coche en el pueblo del mismo nombre (parking: 1€/hora)  y cm cogemos el regional hacia Titisee (gratis con la Konus) para hacer la ruta de los tres lagos, merece la pena.

19 de agosto

En nuestro viaje más cosmopolita hoy ponemos rumbo a Suiza, a las cataratas del Rhin. Están ubicadas en Neuhausen, una población junto a Schaffhausen, la capital del cantón.

La llegada decepciona un poco, ya que las cataratas están pegadas a Schaffhausen, pensábamos que sería un entorno más agreste. Los parkings suizos emulan y superan a los alemanes, dos horas, 5€.

Dejamos el coche en el parking 1 y empezamos un paseo circular por la izquierda que lleva al Castillo. El trayecto se hace en una hora.

En el Castillo hay que pagar entrada para meterse en las plataformas que te llevan bajo la cascada (unos 4€). Nosotros seguimos y cogemos el barco que nos lleva a la otra orilla (4.40€ los cuatro).

Comemos en la ribera del Rhin y ponemos rumbo a Stein am Rein, un pueblo suizo que hemos leído que está muy bien.  No nos decepciona en absoluto, posiblemente de lo más bonito que hemos visto en todo el viaje.

18 de agosto

Llevamos cuatro días en la Selva Negra y aún no hemos hecho ni una ruta de senderismo. Además, hoy es el cumple de nuestra peque, así que tenemos que hacerle una mini celebración. Así que decidimos ir a caminar por Schonwald, donde nos han dicho que hay varias rutas.
Llegamos con el coche a Weissenbach Hohe, un punto de partida para rutas de todo tipo. Hacemos la del lago Bidensee, que hemos leído es corta y agradable. La ruta discurre por medio del bosque, hay que seguir siempre el camino de los rombos rojos,  los amarillos son por caminos aptos para vehículos a motor.
Después de comer (y celebrar el cumpleaños) en casa, nos acercamos a escasos metros de nuestra casa, donde han montado una carpa.  Hemos visto en algún cartel que hay alguna celebración. Descubrimos que la carpa está llena de gente del pueblo comiendo salchichas y bebiendo cervezas. Nos buscamos un hueco y disfrutamos del espectáculo de música bávara. De lo mejor del viaje.

17 de agosto

Después de un par de días muy intensos decidimos tomárnoslo con relajación. El tiempo, soleado, acompaña.
Ponemos rumbo a Triberg para ver la famosa cascada. Dejamos el coche en uno de los parkings de pago del centro del pueblo (1,50€ la hora).
La entrada a la cascada está muy cerca, y también es de pago. Nos cuesta 3,50€ con la Konus, pero unas chicas que iban delante pasan gratis con la Konus de Triberg (se ve que los descuentos van por localidades).
El paseo es agradable, pero está muy concurrido. Se puede hacer en algo más de una hora, aunque hay diferentes recorridos con diferentes dificultades.
Después de Triberg nos acercamos a Schonabach para ver el reloj de cuco más grande del mundo. Rivaliza con otro que hay en Schonach. Para mi gusto, prescindible, aunque a las nenas les encantó. No deja de ser un reclamo para atraer a los turistas a las tiendas de relojes (por cierto, más baratos que en Titisee).
Comemos en casa y por la tarde vamos a dar un paseo por los alrededores. Nos sorprende ver numerosas señalizaciones del camino de Santiago (no es la primera vez que lo vemos) .

16 de agosto

Amanece otra vez lluvioso y con niebla, así que decidimos ir a Friburgo. En vez de llegar directamente a la ciudad en coche, lo dejamos en Hintzetarten y cogemos el tren (gratuito con la Konus). El parking de la estación para todo el día, 4€.
El centro histórico de Friburgo está a 500m de la estación. Cogemos un mapa (1€) en la oficina y hacernos un tour por la ciudad. Friburgo es preciosa, pero su catedral es especialmente espectacular. La subida a la torre (2€ adulto,  0,50€ niños) es prescindible, las vistas no compensan el esfuerzo, sobre todo de los pasos angostos de la escalera.
Después de pasear junto a los canales y tomar una cerveza, volvemos a la estación. El recorrido en tren es agradable.
De Hintzetarten vamos a Titisee para ver el famoso lago. Aparcamos en el primer parking (3€) y cogemos uno de los barcos que hacen paseos alrededor del lago (12,50€ los cuatro). La visita no está mal, pero quizás es demasiado turística.
Volvemos a St Georgen por el mismo camino de la ida. A la vuelta no hay niebla, podemos disfrutar de unas vistas impresionantes, especialmente desde Titisee a Furtwangen.

15 de agosto

En nuestro primer día en la Selva Negra los duendes alemanes cogen el relevo de los austriacos, amanece lluvioso pero, eso si, sin niebla.

Ponemos rumbo a Alpirsbach, un pueblecito famoso por su monasterio y la destilería de cerveza que lo acompaña. La visita no nos defrauda en absoluto. Con la tarjeta Konus nos hacen un descuento en la entrada del monasterio.

Comemos en el mismo pueblo, en el restaurante que hace esquina junto a la carretera, muy bien, acogedor y bien de precio. Pedimos un plato de pasta típico de la Selva Negra (Spatzel) y otro parecido a unos rollos de carne picada. Ahora bien, en lo que es atención al turista, les queda por mejorar: nos encontramos con una camarera bastante desagradable (no es la primera vez) y nos intentan engañar en la cuenta (tampoco es la primera vez).

Después de comer nos acercamos a Schillach, un precioso pueblo con casas de madera en el que crees retroceder en el tiempo. Para redondear la visita, ha salido el sol.

Ponemos rumbo de vuelta a St Georgen deteniéndonos en Gutach, donde hay dos visitas de interés: el Museo al aire libre de la Selva Negra (Vogtsbauerhof, 18€ el ticket familiar) y el Roddelbahn, una especie de montaña rusa en medio del campo (adultos 2,50€, niños 2€). Aunque son completamente distintas, las dos merecen la pena.

14 de agosto

Hoy dejamos el Tirol, con una sensación agridulce, y ponernos rumbo a la Selva Negra.
Para llegar a la Selva Negra desde el Tirol hay que pasar obligatoriamente por el lago Constanza (Bondensee en alemán). Decidimos hacer un alto en Meersburg, un precioso pueblo costero con castillo medieval.
Llegamos a St Georgen, nuestro segundo destino, sobre las seis. Es un pueblo grande,  mas bien ciudad, y no demasiado bonita. Nuestro ferienwhonung está apartado en medio del bosque y lo hace más atractivo. El apartamento es bastante básico, pero relación calidad/precio es imbatible (35€ la noche, 4 personas). Con la tasa turística (obligatoria) te proporcionan la Konus card, una tarjeta que permite usar todo el transporte regional de la Selva Negra, así como descuentos en otras atracciones.
Cenamos en una pizzería del pueblo (La galleria). Bien, buen servicio y buena comida.

13 de agosto

Tercer día de lluvia y niebla, hoy especialmente intensa. Dedicamos el día a relajarnos. Por la tarde, damos un paseo con el coche por el valle de al lado, Pitztal.

12 de agosto

Los duendes siguen haciendo de las suyas y el día vuelve a amanecer lluvioso y nublado. Decidimos ir a Ummhausen a ver si podemos hacer la ruta de la cascada de Stubai.
Al inicio de la ruta hay un parking que cuesta 4 euros, se puede pagar con tarjeta. Lo agradecemos ya que empezamos a tener problemas de liquidez, en casi ningún sitio (salvo supermercados) nos aceptan las tarjetas.
La ruta hasta el inicio de la Cascada dura unos 45 minutos, no es demasiado complicada para hacerla con niños. Cuando se llega a la explanada que está en la base de la Cascada hay senderos que ascienden para observarla desde 5 plataformas a alturas diferentes. Subimos hasta la segunda plataforma, a partir de ahí la niebla empieza a envolver la cascada y decidimos que no merece la pena continuar.
Después de comer en Sautens ponemos rumbo a Innsbruck. En la autopista nos para un control de velocidad y nos pone una multa, por no haber frenado lo suficiente en una zona de obras. Menos mal que sólo son 25€.
Llegamos a Innsbruck y dejamos el coche en uno de los numerosos parkings que hay (2,40€ la hora). Como hemos llegado después de las cinco, no podernos visitar el Palacio Real ni la Iglesia, así que nos dedicamos a callejear por sus agradables calles y subimos a la Torre de la ciudad, desde donde hay unas vistas espectaculares. Descartamos ir al teleférico ya que está también envuelto en la niebla.
Acabamos el día cenando en una de las pizzerias del centro (Mamma mia, kiebachgasse 2). Bueno, bonito y barato.

11 de agosto

A partir de hoy los duendes austriacos se alían en nuestra contra. Teníamos concertada la visita al castillo de Neuchwanstein (el del rey loco)  a las 12:40, y el día amanece con niebla baja y muy lluvioso.
Las entradas, reservadas por Internet, hay que recogerlas una hora antes, así que salimos sobre las nueve y media. El GPS nos dice que llegaremos a las 10:50, pero el tráfico pronto empeora la previsión.
A las 11:15 aparcamos en uno de los cuatro parkings de Hohenchswangau (5 euros). La cola para comprar ticket sin reserva es alucinante, quizás de tres horas o más. Nosotros los cogemos en diez minutos por tener reserva, eso si, cinco minutos antes de la hora límite (11:40).
A continuación nos dirigimos a la cola del autobús. Gran error. Entre comprar el ticket y esperar al autobús, más de una hora. Habría sido más rápido subir a pie (unos 30 minutos).
Llegamos con tres minutos de retraso. Afortunadamente, en la oficina de información nos cambian el turno sin problema para media hora más tarde. Mientras tanto, la lluvia continúa sin cesar y la niebla no deja ver apenas nada.
La visita guiada dura apenas media hora, quizás demasiado rápida, aunque merece la pena,  el interior del castillo es espectacular. Eso si, si sólo se pretende ver el castillo por fuera, no es necesario gastarse 15€ por persona ni hacer colas interminables.
Al terminar la visita guiada nos asomamos a ver si se divisa el Marienbrucke, desde donde se dice se tienen las mejores vistas del castillo, pero la niebla es tan espesa en esos momentos que decidimos que no merece la pena los 20 minutos de paseo hasta el puente. Volvemos a saw tens con la sensación de haber tenido un día desaprovechado.

10 de agosto

Hoy ponemos rumbo a Solden con la intención de subir a los Alpes. El día parece acompañar, ha salido despejado.
En la oficina de turismo nos indican que se puede subir en coche hasta un glaciar (peaje: 18 euros) o hacer uso de los teleféricos.  Nos inclinamos por esta última opción, existe un ticket combinado que te da acceso a todos los teleféricos por 10 euros/persona (niños gratis).
El primer teleférico (Giggijochbahn) te sube a una altura de 2000 metros y desde ahí se puede hacer una ruta caminando de dos horas hasta la estación central de segundo teleférico. Como vamos con las nenas,  decidimos bajar de nuevo (después de dar un paseo por la estación) e ir en coche al siguiente teleférico, Gaislachkogl.
Éste te sube a una altura de 3000 metros pasando por una estación intermedia. Al llegar a la estación intermedia, vemos que hay montado un escenario y un montón de actividades de todo tipo. Continuamos hacia arriba para disfrutar de unas vistas de los Alpes realmente increíbles.
Al regresar a la estación intermedia paramos a comer algo (salchichas y dulces típicos)  y las nenas disfrutan de las actividades (tirolina, ponys, hinchables,...).
De regreso a Sautens cogemos las bicis y nos damos un paseo por el margen del río, muy agradable.

9 de agosto

Nuestro primer día en el Tirol lo dedicamos al valle donde nos encontramos, Otzal. Después de pedir información en Oetz vamos a Piburg (junto a Oetz) a ver el lago. Se puede hacer una ruta curricular muy agradable en algo más de una hora.
Después vamos a Ummhausen a ver las cataratas. Hay un sendero de una hora. Paramos antes a comer en un restaurante (Andreas Hoffer). Pedimos platos de carne, bastante decepcionante.
A mitad de comida empieza a llover muy fuerte y decidimos cambiar de planes,  vamos a Lagensfeld a ver un puente colgante. La ruta desde abajo son dos horas, pero en la tourist info nos indican que se puede subir en coche hasta Burgstein y caminar unos diez minutos. Las vistas del valle desde el puente son muy chulas.

8 de agosto

Hoy nos dirigimos al Tirol. Reservamos un Mondeo (o similar) con Budget a traves de autoeurope.es por 409€/15 días. Nos dan una Picasso full equipe con navegador y todo (no habíamos pagado el extra). Recogemos nuestro coche de alquiler en la Hauptbanhof y ponernos rumbo a Austria.
Tardamos unas tres horas en llegar, y empezamos ya a tener problemas con los horarios. Llegamos a las 14:05 a comer a un restaurante y nos dicen que ya han cerrado. Nos toca tomar unos bocatas en una gasolinera. Aprovechamos para comprar la vignette austríaca, un permiso de circulación por las autopistas que va por días. Compramos el más básico, el de 10 días (8 euros)
Nuestro alojamiento está en Sautens, al principio del Valle de Otzal. Todo un acierto. Un apartamento muy grande, nuevo, con colchonetas, columpios, bicis...y unas vistas espectaculares del valle. Terminamos el día dando una vuelta por el pueblecito.

7 de agosto

Hoy vamos a Salzburgo. Para ello vamos a la Hauptbanhof y cogemos el regional de las 9:55. Existe una tarjeta (Bayern card) que por 27€ permite a dos adultos con niños usar todos los medios de transporte regionales por un día. Inconvenientes: es válida a partir de las 9:00 am y no permite coger todos los trenes, sólo los regionales.

Llegamos a Salzburgo a las 12:00 y nos dirigimos al centro, hay un paseo muy agradable por el río de unos 20 minutos que pasa junto a los jardines Mirabel. Nosotros nos dirigimos a la tourist info, en Mozartplatz.

Si tienes tiempo suficiente para ver Salzburgo es aconsejable comprar la Salzburg card (26€ adulto), que te da acceso a todas las visitas de la ciudad. La subida a la fortaleza en funicular, por ejemplo, son 30 euros con un ticket familiar. Nosotros no la compramos porque no vamos a tener tiempo suficiente para realizar todas las visitas.

Despues de dar una vuelta por Mozartplatz y Residentzplatz y admirar las vistas de la fortaleza, visitamos la iglesia de San Pedro, en la que existen unas catacumbas (que se pueden visitar por 2 euros) muy interesantes.

Después de tomar un tentempié nos dirigimos a coger el ascensor del monte ... (6,70€ el ticket familiar de subida y bajada). Las vistas desde arriba de la ciudad y la fortaleza son estupendas. Además hay senderos en sombra permanente que, pasando por un lienzo de muralla bien conservado, conducen a la fortaleza.

Finalizamos la visita dirigiendo nos a la Agustinerbrau (agustinergasse strasse), un antiguo convento transformado en gigantesca cervecería donde es posible llevarte tu propia comida y simplemente rellenar tu jarra de cerveza. También existen numerosos puestos de comida para comprar cualquier cosa.

6 de agosto

Volamos desde Alicante a Munich con Norwegian. Precios lowcost pero mucho mejor servicio. Para ir al hotel (Leto Motel, Moosach) desde el aeropuerto cogemos la S1, hay que comprar un Partner Ticket para los cuatro (21.30€).
El tren nos deja justo delante del hotel. El hotel es muy nuevo, con precios asequibles para Munich, bien comunicado pero algo lejos del centro. La habitación familiar para cuatro, 84€.