17 de agosto

Después de un par de días muy intensos decidimos tomárnoslo con relajación. El tiempo, soleado, acompaña.
Ponemos rumbo a Triberg para ver la famosa cascada. Dejamos el coche en uno de los parkings de pago del centro del pueblo (1,50€ la hora).
La entrada a la cascada está muy cerca, y también es de pago. Nos cuesta 3,50€ con la Konus, pero unas chicas que iban delante pasan gratis con la Konus de Triberg (se ve que los descuentos van por localidades).
El paseo es agradable, pero está muy concurrido. Se puede hacer en algo más de una hora, aunque hay diferentes recorridos con diferentes dificultades.
Después de Triberg nos acercamos a Schonabach para ver el reloj de cuco más grande del mundo. Rivaliza con otro que hay en Schonach. Para mi gusto, prescindible, aunque a las nenas les encantó. No deja de ser un reclamo para atraer a los turistas a las tiendas de relojes (por cierto, más baratos que en Titisee).
Comemos en casa y por la tarde vamos a dar un paseo por los alrededores. Nos sorprende ver numerosas señalizaciones del camino de Santiago (no es la primera vez que lo vemos) .

No hay comentarios:

Publicar un comentario